El pasado viernes tuve la oportunidad de participar en unas jornadas organizadas por la Fundación para Estudios Europeos Progresistas y la Fundación Campalans. El objetivo era analizar qué hacer para construir una nueva mayoría progresista en Europa. Fue un día muy intenso, donde las reflexiones de gente como Ramón Jáuregui, Miquel Iceta, Pere Navarro o Alfred Gusenbauer no nos dejaron indiferentes.
Mi mesa de debate se centró en los jóvenes, compartiendo reflexiones con Rocío Martínez-Sempere, Marianna Madia y Katrine Kielos. Todas ellas presentaron un discurso de la socialdemocracia muy propio de las nuevas generaciones de jóvenes europeos. De hecho, la misma composición de la mesa indica mucho sobre el futuro de la izquierda (tres mujeres y un hombre).
Es difícil resumir en un post todo lo que debatimos, así que me voy a centrar en dos ideas que quise enfatizar en mi presentación. En primer lugar, no es cierto que los jóvenes de hoy en día sean más apáticos y desinteresados por la política que la generación de los 80. En muchas ocasiones, mitificaciones etapas pasadas argumentado que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero lo cierto es que los jóvenes de hoy en día están más interesados por la política que los jóvenes de hace 20 años. El 15-M es un ejemplo de lo que digo. No obstante, vayamos a los datos de encuesta.
La siguiente tabla presenta el interés por la política de los jóvenes españoles en dos momentos distintos del tiempo: 1989 y 2009. Para ello he utilizado dos encuestas del CIS dirigidas sólo a jóvenes entre 16 y 29 años. Podemos ver que en la actualidad, el interés por la política es 5 puntos superior en los jóvenes que en 1989. Difícil sostener las nuevas generaciones son “peores” políticamente que las de hace 20 años.
Tabla. Interés por la política
|
1989 |
2009 |
|
| Mucho / Bastante |
14,9 |
24,3 |
| Poco / Nada |
84,4 |
75,4 |
Fuente: CIS 1813 y CIS 2818
En segundo lugar, sí que es cierto que los jóvenes de ahora son los menos progresistas de nuestra democracia. En el gráfico siguiente, utilizando las encuestas postelectorales del CIS, presento el porcentaje de jóvenes que se identifican con la izquierda (posiciones 3-4 de la escala ideológica del CIS) y la extrema izquierda (posiciones 1-2 de la escala ideológica del CIS). Así, mientras que en los 80 y principios de los 90 el 50% de los menores de 35 años se situaban en posiciones progresistas, en la actualidad esta cifra es del 33,5%, la menor de nuestra democracia.
Esta evolución ideológica correlaciona con la intención de voto. En las dos únicas elecciones donde los jóvenes han apoyado más al PP que al PSOE son 2000 y 2011. En ambas el centro-derecha obtuvo mayoría absoluta. No obstante, el pasado 20-N es el momento donde más ventaja ha tenido el PP frente al PSOE entre los jóvenes.
Gráficos. Evolución ideológica y de la intención de voto de los jóvenes españoles (18-35 años)


En definitiva, el futuro de la socialdemocracia paso por los jóvenes. Pero no es una cuestión generacional de sus cuadros dirigentes, sino un problema sociológico. Los valores progresistas han disminuido sustancialmente en este colectivo, lo que debería llevar a una profunda reflexión a los partidos de izquierdas.
Alguien se podría preguntar: ¿es un problema español o lo observamos también en otras democracias? Lo dejo para el siguiente post de la semana que viene.
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